
Una pasarela puede durar unos minutos. Construirla toma semanas.
Una pasarela suele medirse en minutos.
Las luces se encienden, la música comienza, los modelos aparecen y, después de unas cuantas salidas, todo termina.
Pero esos minutos son solamente la parte visible de un proceso mucho más largo.
Para llegar a ellos hay que seleccionar prendas, construir looks, pensar en el styling, organizar modelos, preparar cada salida, coordinar al equipo y tomar decenas de decisiones que el público probablemente nunca llegará a notar.
En agosto de 2026, Merci llegó a Bucaramanga para participar en Santander Fashion Week, una de las plataformas de moda más importantes de la región. La novena edición del evento reunió durante varios días a diseñadores, marcas, empresarios y diferentes actores del Sistema Moda colombiano.
Pero nuestra intención no era presentar una colección convencional.
Queríamos hacer algo diferente.
Queríamos mostrar Merci.
No una temporada.
No una sola colección.
No una selección pensada únicamente para vender.
Queríamos llevar a la pasarela todo aquello que hace parte de nuestro universo.
Y durante un mes trabajamos para convertir esa idea en una experiencia de aproximadamente 30 looks.


No era una colección. Era el universo de Merci.
Una colección de moda normalmente parte de una idea concreta. Puede construirse alrededor de una temporada, una paleta de color, una referencia histórica o un concepto que después se traduce en un conjunto de prendas pensadas para convivir entre sí. En ese proceso existe una lógica que permite que cada pieza tenga un lugar dentro de una misma propuesta.
Para esta pasarela decidimos trabajar desde un punto de partida diferente: la identidad de Merci como un todo.
En lugar de seleccionar únicamente las prendas de una colección específica, quisimos reunir diferentes momentos de la marca y ponerlos a dialogar dentro de un mismo escenario. Por eso, entre los aproximadamente 30 looks que construimos para Santander Fashion Week, convivieron prendas de la nueva colección con piezas de colecciones anteriores, prendas 1/1 y propuestas de sastrería que normalmente no compartirían espacio dentro de una misma línea comercial.
La decisión tenía un propósito. No queríamos que la pasarela funcionara como una presentación de temporada en la que cada look simplemente anticipara lo que vendría después. Queríamos que alguien pudiera verla y comprender, a través de la ropa, qué cosas nos interesan, qué referencias nos han acompañado y cómo entendemos el acto de vestir.
El streetwear sigue siendo una parte fundamental de nuestra historia. Merci nació dentro de la cultura del skate y el graffiti, y esa relación con la calle continúa presente en nuestra manera de diseñar. Sin embargo, con el tiempo nuestro universo creativo se ha ido ampliando. La arquitectura, el arte, la música, el cine, la historia, los automóviles y diferentes momentos de la cultura visual también forman parte de las referencias que alimentan la marca.
Por eso no queríamos limitar la pasarela a una sola categoría de ropa. El color podía encontrarse con la sastrería; un print podía convertirse en el elemento principal de un look; una pieza experimental podía convivir con una prenda más cotidiana. Algunas prendas tenían un recorrido previo dentro de Merci y otras representaban direcciones nuevas que estamos explorando.
Lo importante no era que todas las prendas fueran iguales, sino que pudieran pertenecer al mismo universo sin perder su personalidad.
Ahí aparece uno de los conceptos que mejor resume nuestra manera de trabajar: el maximalismo armónico. Nos interesa utilizar el color, los gráficos, las texturas y las proporciones de una manera generosa, pero sin que la suma de elementos termine convirtiéndose en ruido visual. El reto está en encontrar relaciones entre ellos: qué color equilibra a otro, qué silueta necesita una prenda más sencilla al lado y cuándo un print debe convertirse en protagonista o simplemente funcionar como parte de una composición mayor.
Por eso los 30 looks no fueron concebidos como 30 productos independientes. Fueron construidos como diferentes fragmentos de una misma visión.
La pasarela no buscaba mostrar todo lo que Merci vende. Buscaba mostrar todo aquello que Merci es.


Un mes para construir una idea
Tuvimos aproximadamente un mes para preparar la pasarela.
Un mes puede parecer mucho tiempo hasta que se empieza a dividir el trabajo.
Primero está la selección de las prendas.
Después aparece una pregunta mucho más compleja: ¿cómo hacer que prendas de diferentes colecciones, épocas y estilos parezcan parte del mismo universo?
Ahí comenzó realmente el proceso creativo.
No queríamos que la diversidad se sintiera como desorden.
Queríamos que existiera contraste, pero también coherencia.
Un look podía tener mucho color y otro apoyarse más en la sastrería. Una salida podía partir de una prenda que ya había existido en Merci y la siguiente introducir una pieza completamente nueva.
El desafío estaba en conseguir que todas pudieran convivir.
Ese equilibrio es precisamente lo que entendemos por maximalismo armónico.
No se trata simplemente de utilizar muchos colores, estampados o elementos.
Se trata de conseguir que todos esos elementos tengan una relación visual.


Maximalismo armónico: mucho, pero con intención
El maximalismo puede confundirse fácilmente con exceso.
Para nosotros, no significan lo mismo.
El exceso ocurre cuando los elementos compiten entre sí sin una razón clara. El maximalismo, en cambio, puede ser abundante y seguir siendo equilibrado.
Ese fue uno de los principios que guiaron la construcción de la pasarela.
Queríamos utilizar color, prints, texturas, proporciones y diferentes tipos de prendas, pero conseguir que todo tuviera una relación.
Una combinación podía ser intensa sin resultar caótica.
Una prenda podía tener un gráfico protagonista sin perder equilibrio con el resto del look.
Una pieza de sastrería podía convivir con una prenda claramente urbana.
Ese contraste fue importante porque representa bastante bien la forma en que entendemos Merci.
No queremos reducirnos a una sola estética.
Queremos construir una identidad suficientemente fuerte como para permitirnos explorar diferentes lenguajes sin perder coherencia.

Del streetwear a la sastrería: ampliar el universo

Nuestra historia comenzó dentro de la cultura urbana y el streetwear.
Pero crecer no significa abandonar ese origen.
Significa descubrir hasta dónde puede llegar.
Por eso decidimos incorporar sastrería dentro de la pasarela.
No como una ruptura con lo que somos, sino como una extensión de nuestro lenguaje.
Una chaqueta estructurada puede convivir con una camiseta gráfica. Una silueta más formal puede adquirir otra personalidad cuando se combina con elementos urbanos. Una pieza 1/1 puede convertirse en el punto de tensión dentro de un look mucho más cotidiano.
Ese tipo de contrastes es precisamente lo que nos interesa explorar.
Porque para nosotros el diseño no debería estar limitado por una categoría.
La moda urbana colombiana también puede dialogar con la sastrería, el diseño gráfico, la historia, la arquitectura o cualquier otra disciplina que tenga algo que aportar al universo visual de una marca.


La música también era parte del universo
Una experiencia de moda no se construye únicamente a través de las prendas. La música, la iluminación, el espacio y la manera en que todo se presenta también pueden transformar la percepción de una colección. Para nosotros, la pasarela de Santander Fashion Week debía funcionar como una experiencia completa, y por eso la selección musical fue una parte importante del proceso creativo.
El punto de partida fue el hip hop de los años noventa, una referencia directamente relacionada con la cultura que forma parte del origen de Merci. Antes de convertirse en una marca, Merci estuvo vinculada al skate y al graffiti, y ambos movimientos estuvieron profundamente conectados con la música, especialmente con el hip hop. Utilizar ese sonido no era entonces una referencia estética elegida al azar; era una manera de llevar una parte de nuestra historia al escenario.
Pero, al igual que sucedió con la ropa, no queríamos quedarnos únicamente con lo conocido.
Por eso decidimos introducir una voz en italiano al comienzo de la experiencia. El contraste podía parecer inesperado: una voz italiana abriendo paso a un beat inspirado en el hip hop de los noventa. Sin embargo, justamente ahí estaba la intención. Queríamos que la música funcionara bajo la misma lógica que los looks: combinar referencias que, en principio, pertenecen a mundos diferentes y encontrar entre ellas una relación que tenga sentido.
El resultado fue una banda sonora que conectaba distintas partes del universo de Merci. La influencia del hip hop hablaba de nuestros orígenes; la voz italiana introducía una referencia diferente y más inesperada. De la misma manera, sobre la pasarela convivían prendas de streetwear con sastrería, piezas nuevas con prendas de otras colecciones, estampados intensos con elementos más sobrios.
La música, entonces, no estaba ahí simplemente para acompañar la entrada de los modelos. Era otra forma de construir el universo que queríamos mostrar.
Porque para nosotros el maximalismo armónico no pertenece únicamente a la ropa. También tiene que ver con la capacidad de encontrar conexiones entre referencias distintas y convertirlas en algo que, cuando se observa en conjunto, tenga coherencia.
La música ayudaba a construir el universo.

Una pasarela que no buscaba vender una colección
Una de las decisiones más importantes de esta pasarela fue no intentar presentar una colección tradicional.
No queríamos que el público saliera pensando únicamente en cuál prenda podía comprar.
Queríamos que entendiera quiénes somos.
Eso puede parecer una diferencia pequeña, pero cambia completamente la manera de construir una presentación.
Cuando una marca presenta una colección comercial, cada look suele responder a una temporada y a una propuesta concreta.
Nosotros queríamos responder una pregunta diferente:
¿Cómo se ve Merci cuando todas sus influencias pueden convivir en un mismo lugar?
La respuesta fue esta pasarela.
Una mezcla de prendas nuevas y antiguas.
Streetwear y sastrería.
Piezas únicas y prendas que forman parte de nuestro recorrido.
Color y contraste.
Hip hop de los noventa y una voz italiana.
Todo unido por una misma manera de entender el diseño.


Qué significa para Merci estar en Santander Fashion Week
La participación en Santander Fashion Week representa también una oportunidad para llevar el streetwear colombiano a espacios donde puede dialogar con otras expresiones de la moda nacional.
El evento se ha consolidado como una plataforma que conecta creatividad, talento, cultura y negocios, y su edición 2026 reunió propuestas de diferentes categorías dentro del Sistema Moda colombiano.
Para Merci, estar allí no significaba únicamente aparecer en una programación de pasarelas.
Significaba llevar nuestra forma de entender el diseño a un escenario diferente y compartirla con personas que quizás nunca habían tenido contacto con la marca.
Y hacerlo sin dejar atrás aquello que nos hizo comenzar.
Porque una marca puede crecer, experimentar y cambiar.
Pero crecer no debería significar perder la razón por la que comenzó.


Esto es Merci
Merci comenzó con una necesidad personal: crear la ropa que no encontrábamos dentro de la cultura que vivíamos.
Con los años, esa necesidad se convirtió en una marca.
Y esa marca empezó a construir un lenguaje propio.
El maximalismo armónico es parte de ese lenguaje.
También lo son el color, los prints, el streetwear, la sastrería, la música, el arte, la arquitectura y todas aquellas referencias que nos permiten mirar el diseño desde diferentes lugares.
Por eso esta pasarela no fue una colección.
Fue una manera de mostrar todo aquello que somos.
Treinta looks.
Un mes de trabajo.
Muchas historias.
Un solo universo.
Y una idea que sigue siendo la misma desde el principio:
crear algo que tenga una identidad propia y dejar una marca en quienes lo encuentran.

¿Qué es Santander Fashion Week?
Santander Fashion Week es una plataforma de moda que reúne diseñadores, marcas, empresarios y diferentes actores del Sistema Moda en Bucaramanga, Santander. El evento busca conectar creatividad, talento, cultura y oportunidades de proyección nacional e internacional.
¿Cuándo fue Santander Fashion Week 2026?
La novena edición de Santander Fashion Week se desarrolló en Bucaramanga durante agosto de 2026, con programación entre el 12 y el 15 de agosto y actividades principales en Neomundo.
¿Qué marcas participaron en Santander Fashion Week 2026?
La edición 2026 reunió diseñadores y marcas de diferentes categorías, incluyendo moda de autor, moda urbana, streetwear, swimwear, moda casual, calzado, joyería y otras áreas del Sistema Moda. Merci hizo parte de las propuestas presentadas en las pasarelas de esta edición.
¿Qué presentó Merci en Santander Fashion Week 2026?
Merci presentó un universo de marca en lugar de una colección tradicional. La pasarela reunió aproximadamente 30 looks construidos a partir de prendas nuevas y anteriores, piezas 1/1, elementos de sastrería y diferentes códigos visuales de la marca.
¿Qué es el maximalismo armónico de Merci?
El maximalismo armónico es la filosofía visual con la que Merci combina colores, prints, siluetas y referencias diversas buscando mantener una composición equilibrada. No se trata de utilizar más elementos, sino de conseguir que diferentes elementos puedan convivir con coherencia.